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Con mucha frecuencia nos contactan personas que están empleadas y que quisieran emprender y montar su propia empresa. Las motivaciones son diversas. A algunos los mueve las ganas de ser independientes, a otros el deseo de hacer realidad un sueño o una idea que vienen madurando desde hace tiempo, otros consideran que podrían hacer mucho más dinero en su empresa que como empleados, y para otros la motivación puede ser una combinación de varias de las anteriores.

Para emprender exitosamente consideramos que es fundamental que la pasión y las buenas ideas estén acompañadas de un juicioso y sustancioso proceso de planeación.

A continuación te damos 6 consejos que te pueden ayudar a estar más cerca de hacer realidad tu sueño.

Primero, identifica qué quisieras hacer.

Es posible que quieras emprender pero que no tengas muy claro qué hacer. Si bien no hay una fórmula mágica para contestar esta pregunta, puedes empezar por tratar de responder estas 3 preguntas: ¿qué hago realmente bien?; ¿qué disfrutaría hacer no sólo durante un par de horas al día sino por meses o años?; y, ¿qué cosas son realmente importantes para mí?

Si bien estas preguntas pueden abrir una caja de pandora, para responderlas puedes tomar como ancla tus trabajos pasados. Pero, te podrás preguntar, ¿cómo me recomiendan que regrese al trabajo que tengo (o tenía) si eso es lo con lo que quiero cortar? El tema es que, si bien uno puede estar cansado de la organización en la que está/estaba trabajando, dejar de lado los conocimientos, las habilidades, los gustos y las conexiones que ha desarrollado y mejorado no es la mejor decisión a la hora de emprender. Como afirmó David Frankl “(…) haber sido es también una forma de ser y quizá la más segura”. En lo que has hecho antes puedes encontrar la semilla de tu nuevo negocio.

Segundo, aterriza lo anterior.

Para lograrlo, escribe o dibuja las respuestas a las 3 preguntas anteriores. Esto te permitirá aclarar tus ideas, identificar conexiones entre ellas y destilar cosas nuevas. Puedes además ir un paso adelante y tratar de responder ¿qué productos o servicios ofrecería?, ¿por qué esos productos y no otros?, ¿quién sería un cliente típico?, y ¿qué tipo de problema le resolvería a ese cliente y/o qué gran gusto le daría? Las respuestas a estas preguntas serán los pilares de tu modelo de negocio.

Tercero, de ser posible, prueba y mejora tu idea de negocio mientras estás en tú empleo actual.

Esto te permitirá recoger lecciones importantes con un riesgo relativamente bajo—aunque hay que recordar que siempre que se hace algo nuevo habrá riesgo. Para hacer esta prueba puedes empezar por reunirte con 3-5 personas que catapultando negocios únicos podrían están interesadas en adquirir un producto o servicio como el que tienes en mente. Pregúntales acerca de sus problemas o necesidades más importantes, y cuéntales cómo crees que se las podrías resolver. Toma nota de las respuestas e identifica temas comunes que te permitan mejorar tu modelo de negocio.

Cuarto, haz un presupuesto.

Estima tus gastos personales y familiares para un período de por lo menos seis meses después de dejar tu empleo. Incluye no sólo las grandes cuentas como vivienda, alimentación, estudio, pagos de deudas y demás, sino también los pequeños gastos (p.e. transporte y “antojos”) y los imprevistos. Adicionalmente, haz una estimación de cuánto costaría iniciar tu negocio, incluyendo los salarios de tu equipo, el lugar donde elaborarán sus productos o servicios, los gastos de mercadeo, los permisos que requieras y los costos específicos en los que incurrirás para generar y distribuir tus productos o servicios. Este presupuesto será un insumo esencial a la hora de construir tu plan de negocio y, además, te dará una idea de cuánto debes ahorrar antes de dejar tu empleo y/o del nivel de financiación que necesitarás para tu emprendimiento.

Quinto, encuentra ayuda adecuada.

Puedes decidir emprender sola/o e invertir grandes cantidades de tiempo, dinero y recursos, o complementar tus esfuerzos con la asesoría de personas que te ayuden a navegar esta nueva experiencia a menor costo y riesgo. Te recomendamos también compartir tus planes con tus seres queridos y contagiarlos con tu entusiasmo—cuando empieces a recorrer el camino del emprendimiento habrá momentos en que necesitarás ese entusiasmo de vuelta. De ser necesario, llega a un acuerdo sobre cómo compartirían los gastos del hogar y durante cuánto tiempo.

Sexto, deja tu trabajo cuando te sientas lista/o.

Tú y solamente tú sabrá el momento en el que estarás lista/o para dedicarle tu mejor tiempo e ideas a tu emprendimiento. Cuando decidas partir haz tu mejor esfuerzo para dejar las puertas abiertas en tu empleo. Tus colegas, clientes y proveedores pueden ser una fantástica fuente de dinamismo para tu empresa.

Emprender requiere de trabajo antes de dejar tu empleo actual. Seguir estos 6 pasos te permitirá madurar tu idea de negocio, armar los pilares de tu modelo de negocio, probar tus servicios o productos a pequeña escala, y conseguir el apoyo familiar y profesional que te hará el recorrido mucho más fácil.

Esperamos que estas reflexiones y consejos te hayan servido. En Yala te podamos ayudar a hacer esta transición de manera más segura. Conoce nuestro servicio de “semilla” haciendo click aquí, escríbenos a info@yala.global o llámanos al +(57).1.756.0546.